miércoles, 13 de diciembre de 2023

EL PENSAMIENTO VIVO DE CARLOS BURONE


                                                                      Carlos Burone

   “Hipólito Yrigoyen fue sólo un mito nacional. No tenía capacidad para gobernar.”

  “Perón fue un farsante que supo aprovechar su momento. Tuvo una mentalidad absolutamente fascista… pero supo vender su imagen.”

  “El marxista es un retorcido intelectual que nunca vive de acuerdo con lo que dice.”

  “El señor Frondizi fue el personaje más pernicioso de los últimos años.”

  “Lo de Oscar Alende fue sencillamente oportunismo, especulación política y corrupción ideológica.”

  “Isabel Perón fue una pobre mujer. Un juguete de sus circunstancias.”

  “El exabrupto de Manrique fue una falta total de cultura política.”

  “La Universidad así sucia y mugrienta parece un prostíbulo.”

  “Galtieri tuvo una gran cuota de poder sin tener capacidad para usarlo. Lo terrible es que alguien con esas limitaciones pueda ejercer un poder como el que él ejerció.”

   “Los políticos derrotados deberían callarse la boca y volverse para siempre a sus casas.”

   “Esto no es un país, es una escuelita llamada República Argentina.”

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   “Eso de puritano, moralista y mojigato corre por cuenta de la gente. Yo no me voy a preocupar por lo que digan ni me voy a poner a discutir con cada uno. Por supuesto muchos me tratan de oficialista. Lo que yo lamento mucho, es que la clase política argentina esté viciada de tantas fallas… y tenga un pasado tan negativo. Es muy lamentable… pero lo tenemos que sobrellevar. Todos se equivocan conmigo. Creen que soy un resentido. Y yo soy ecuánime a pesar de mis apasionamientos. Creo que los partidos políticos han perdido vigencia, como consecuencia de la obra de Perón. Por eso esto no es culpa del Proceso. Ni de la hibernación que sufrieron todos los políticos. Los señores que han aparecido ahora ya estaban actuando en la primer época de Perón. Y son los mismos que después transaron con él.”

   “A mí lo que me enferma es la estupidez. La mayoría de los periodistas son exitistas. Quieren ser populares y por lo tanto se hacen los simpáticos. Por eso no dicen lo que piensan o disimulan. Inclusive falsean la realidad. Por eso en este país hay una gran crisis de sinceridad. Es criminal no ejercer el derecho a expresarse. Hay un montón  de gente que habla por radio o por televisión que no sabe más que decir pavadas. Los economistas se la pasan diciendo disparates. Y los verdaderos especialistas sólo dicen barbaridades. Realmente no sé para qué sirven los títulos.”

   -No tolero a los oportunistas.

   -No me interesa desatar la polémica.

   -Mire cómo andarán las cosas en este país que yo soy “nota” por decir lo que pienso.

   -Yo trato de cumplir con una función informativa.

   -Procuro decir todo lo que siento.

   -Trato de mantener la fidelidad a mí mismo.

   -No tengo ambiciones políticas no me importa lo que digan de mí.

   -Endurecí mis comentarios en la medida en que se deterioró la realidad.

   -Soy ecuánime. Como periodista no me caso con nadie.

   -Yo no trato de llamar la atención. Soy así y nada más.

   -Lo que pasa es que me embalo en ciertos temas… y me dejo llevar.

   -Soy vocero de lo que piensa y siente la gente que no se siente representada.

    -Lo que pasa es que la gente no está acostumbrada a las opiniones sinceras. Por eso repito…aquí hay una gran crisis de sinceridad.

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   -¿Por qué decís que Perón era un farsante?

   -Porque siendo un reconocido hombre de derecha, trató de conquistar a la izquierda. Y en realidad no sólo pertenecía a la derecha, sino a una derecha bastante reaccionaria. Un fascista que en 1930 estuvo al lado de los sectores golpistas.

    -¿Hablás de él como si hubiera sido una desgracia para el país?

    -Desde muchas perspectivas creo que sí lo fue. Creo que los factores negativos que introdujo en la vida argentina (o que contribuyó a agravar) superan todo lo que pudo tener de positivo.

    -¿Y qué opinás de los peronistas? ¿Son todos incautos?

    -Los peronistas son hombres honestos. Lo inaceptable es que no se hayan dado cuenta de que han sido estafados por el propio peronismo. En especial por el sindicalismo. Hermino Iglesias es una consecuencia de “algo” en lo cual están de acuerdo todos los partidos mayoritarios, que es la ley de asociaciones profesionales. Ley que exige que haya un solo sindicato por gremio y les otorga funciones políticas que no deberían tener. Y que permite que las estructuras sindicales actúen como estructuras políticas.

    -¿Creés que el pueblo votó contra la prepotencia y la irracionalidad?

    -Un sector muy grande de gente votó contra eso. Asustada de que Herminio y la Unión Obrera Metalúrgica  manejaran el esquema político del país.

    -Curiosamente mucha gente dice que esa misma prepotencia y esa misma irracionalidad la tiene Carlos Burone porque necesita golpear sobre una mesa para que sus verdades parezcan verdaderas…

    -Eso a lo sumo es un déficit de mi carácter. Yo pido que se distingan mis argumentaciones de la forma de expresarlas. Mucha gente pone énfasis en su manera de hablar para disimular su falta de argumentos. A mí me podrán criticar –a lo sumo- mi estilo de modular la voz y los golpes que doy sobre la mesa… Pero quisiera que mejor discutan los argumentos míos.

    -¿Por qué me dijiste que Isabel fue un juguete o una pobre mujer?

    -Porque se convirtió en protagonista. Entró en el juego con la ingenuidad de creer que ella podía jugar, y carecía de capacidad. Como en el caso de Galtieri, te digo que lo terrible es que gente con sus limitaciones pueda llegar al ejercicio del poder.

     -¿Y por qué me advertiste que Frondizi fue uno de los personajes más perniciosos que tuvimos?

     -Porque el caso de él es diferente. El tenía una preparación. Y una carrera política. Y traicionó los principios que lo habían llevado al poder. Durante muchos años fue uno de los más grandes opositores de Perón. Luego llegó a la conclusión de que debía unirse a él. Y en lugar de tener el coraje cívico de anunciarlo públicamente… realizó un pacto secreto. Y el mentor de todo eso lo tuvimos ahora de candidato a presidente de la República. Porque Frigerio estaba ahí detrás, llevando y trayendo documentos. Por eso pregunto yo: todos los que adhirieron a Frigerio ¿por qué lo votaron? ¿en qué fundan su conducta política?

     -Con la misma dureza acostumbrás a hablar de Alende a tal punto que ahora su partido te acusa de una campaña difamatoria. “Y de una agresión sistemática que excede largamente  el razonable ejercicio de la libertad de prensa”.

    -Yo sólo dije que perteneció originalmente a la UCR. Después se pasó a la UCRI de Frondizi. Y después se separó de él. Que atacó al gobierno del Dr. Illia. Y su hombre de confianza (Aldo Ferrer) fue un colaborador de Levingston y Lanusse. Por eso me pregunté cómo es posible que ataque a las dictaduras y a los gobiernos de facto. Y esté hablando de constitucionalidad.

     Lo que ocurre es que ahora que ya se efectuaron las elecciones, los que hablaron de ejercicio de la libertad sin restricciones y los que hablaron de que no tiene que haber censura… ahora hablan de que hay “límites razonables”. Olvidando que se largaron a campañas difamatorias, con agravios e insultos y rencores. Los errores del gobiernos (algunas meras equivocaciones) pasaron a llamarse “falta de honradez, inmoralidad y dudosas intenciones personales”. ¿Y ésos no fueron acaso agravios? ¿Qué pasó cuando desapareció ese afiliado del PI? Que después resultó que estaba en San Pablo y ellos llenaron las calles de insultos, sin perdonar siquiera la pirámide de Mayo. ¿No fue eso un abuso de la libertad razonable?

     -Dejemos las cosas en claro: vos hablás de Oscar Alende como si fuera un oportunista que un día toca el saxofón, al día siguiente el clarinete, otro día el piano y después el bajo…

     -Es que hay algo de eso. Creo que jugó a ciertas tendencias políticas que se venden bien y reditúan. Apostó a los sectores intelectuales o pseudo intelectuales. Y también a los abandonados y expulsados el día de la Plaza de Mayo. Por eso quisiera saber yo cómo justifica él su propia conducta. Y la de los que adhirieron a él con principios totalmente distintos. Creo que fue una actitud deliberadamente asumida y pensada. Oportunismo. Una especulación política. Creo que es corrupción ideológica.

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     “Es cierto, los votos de la UCR son producto de la opción. Se votó por el peronismo o por el antiperonismo… Y esta vez ganó el antiperonismo que se sumó a la UCR que también fue en su momento antiperonista.” (…)

    Vamos a decirlo con esas palabras que no se usan delante de los micrófonos.

    Los que se horrorizaron con las concentraciones peronistas y que sin embargo han escrito lo que han escrito sobre el 17 de octubre… ahora dicen: MIREN LOS NEGROS, la chusma ahh!!! Miren como están comiendo chorizos, con el bombo, (bombo que por otro lado empezaron a usar todos los partidos políticos).

    Ahh pero son los negros, la chusma, ¡qué barbaridad! ¡mire si llegan a subir al poder!

    Claro –cuando pensamos en la chusma de la revolución francesa cantamos La Marsellesa. Porque ésa es chusma francesa. Es mejor. Es más linda. Esta no. ¡Qué barbaridad! La chusma…

    A lo mejor lo dice un socio de esos equipos de fútbol que tienen esa chusma que además se matan en las tribunas. Entonces.. ¿qué es lo que pasa?

   ¿Y si los negros llegan al poder? Nos van a matar a todos… nos van a vejar ¡Las cosas que van a hacer y que van a romper!

    Porque el asunto no está en que a uno lo maten… sino en cómo lo matan a uno. ¡Si lo mata la chusma es un horror! ¡Qué barbaridad!

    Si me veja la chusma… es una barbaridad!!!

    ¡Si me meten en la cárcel los negros es un horror!

    Pero si el que fusila, el que mata lo hace con un  tribunal intelectual… y el que decide eso es el Ayatolah o Fidel Castro… ah no… eso está muy bien. Porque miren… lo hacen con un libro. En lugar de matarme con la zapatilla, me matan con el libro… y con los argumentos. Porque entonces sí, me van a decir:

    “Mire, la praxis del pragmatismo del inconsciente colectivo que viene surgiendo de la fuerza telúrica… Usted al paredón.

    Muy bien ¡Viva! Pero si viene el tipo que me mata con la zapatilla… Ahh, chusma, negro, ¡qué porquería!

    Y después –claro- esta la suciedad. Esta la pizza. Está el humo que sale de los choripán. ¡Qué barbaridad! Mire, ¡cómo se puede soportar eso! ¿Se da cuenta? ¡Mire lo que han hecho!

    Pero toda la Universidad sucia, mugrienta… toda la Universidad que parece un conventillo… y en algunos casos un prostíbulo con todas esas porquerías pintadas y colocadas allí. Con la droga y todo lo demás. Ah, no… Eso no. Eso es el pueblo… y eso es la libertad.

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    “En este país los ‘agentes de la paz’ son en realidad agentes de la violencia disfrazados.”

    “Pérez Esquivel debería donar todos los meses esa pensión que le pasan.”

    “Los conservadores tienen más derecho a llamarse demócratas que los izquierdistas y los comunistas.”

     -A los graves problemas nacionales hay que sumar la publicación de un libro de Frigerio. Un problema más que deberá solucionar la ecología.

     -Todos atacaron a Martínez de Hoz cuando vieron que se lo podía atacar y no pasaba nada. Pero ¿quién dijo algo de Videla o Viola cuando eran presidentes? Nadie tuvo coraje.

     Admito que Martínez de Hoz no cumplió todo lo que prometió. Pero creo que con todos los errores que pueda haber cometido… él no es el verdadero responsable del desastre económico que está viviendo el país.

     Es mucho más responsable Sigaut, por lo que hizo en el único período de un año en que estuvo bajo el gobierno de Viola, que todo lo que hizo la dupla Videla-Martínez de Hoz en los cinco años previos.

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     -¿Por qué razón atacás con tanta vehemencia a las madres de Plaza de Mayo? ¿Y utilizando términos similares a los miembros del proceso?

     -Lo que sufrieron las madres de Plaza de Mayo, lo sufrieron también muchas madres, padres, hermanos y novias… pero esas víctimas (las víctimas de la subversión) no hacen ostentación de su dolor ni especulan políticamente con la muerte de sus hijos como están haciendo esas madres.

     -Será que ellas tuvieron la certidumbre de que sus hijos estaban muertos y tuvieron cadáveres para velar y tumbas para ir a llorar.

     -Pero el hecho de que tuvieran la certidumbre y el cadáver no modifica el hecho fundamental de lo que ocurrió, que es el asesinato de sus hijos. Por eso si yo tengo que pedir justicia para los responsables de esa guerra tengo que hacerlo por todos. Y esta gente está pidiendo contra los responsables de un solo sector.

     -Que son los que permanecen vivos.

     -Yo no hago una cuestión de estadística. Además yo me pregunto una cosa: Los desaparecidos ya eran desaparecidos antes de que aparecieran las madres de Plaza de Mayo… Dicho de otra manera, en los momentos en que había ya miles de desaparecidos… ¿Por qué no salían a la calle a manifestarse estas madres? ¿Por qué esperaron tanto tiempo? ¿Por qué no salieron inmediatamente a pedir por ellos cuando no sabían adónde estaban?

     -Supongamos que tuvieron miedo.

     -¡Ahh, ajá! Así que la valentía actúa según las circunstancias que se van dando históricamente. ¿Las muertes importantes en función de miedos o valentías? Importan sólo en función del crédito político. ¿Cuántos padres había que no supieron donde estaban sus hijos durante años y no salieron a preguntar por ellos? ¿Y todos los que murieron en Monte Chingolo? ¿A quién le fueron a pedir cuentas? ¿A quién le fueron a reclamar la factura por esas muertes?

 

Jorge CAPSISKI

 

Condensado de Revista SIETE DÍAS N° 857 – 16/11/1983

 

 

 

 

 

        

viernes, 6 de mayo de 2022

EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO

   


   Cuando vamos al médico lo primero que éste hace es interrogarnos acerca de nuestras enfermedades del pasado y de todo otro antecedente que le permita confeccionar una "ficha clínica", cuyo objeto no es sino poder descifrar adecuadamente nuestro estado actual, porque éste es -lógica e inevitablemente- el resultado de un proceso que no sólo se extiende hoy hasta nuestra infancia sino aun hasta los primeros días de nuestra vida y, más aún, hasta los meses vividos en el vientre materno. Porque todo tiene que ver con nuestro presente, con nuestros trastornos actuales, porque tal es nuestra historia. Sin el conocimiento del pasado,  o con su olvido (que es lo mismo, o peor) quedamos suspendidos en un ininteligible y absurdo presente, radicalmente cercenados, desnudos de ser. Hoy que está de moda hablar de vaciamiento, advertimos que hay uno más delicado e inmoral que el de empresas: es el vaciamiento de la historia. Curiosamente, en éste suelen incurrir quienes con más énfasis denuncian el otro. 

   Desde antiguo se tuvo conciencia de esto. Por eso Herodoto se puso a registrar "los hechos del pasado" para que "quedaran en la memoria de los hombres", porque resultaría "indigno y peligroso" no hacerlo. Y Cicerón no dudó en señalar que el conocimiento y la memoria del pasado eran fundamentales, porque "la historia es la maestra de la vida". Toda la historiografía, la crítica histórica, la filosofía de la historia, la teología de la historia y aun hoy las escatologías, no son sino el esfuerzo denodado de la humanidad para entenderse a sí misma, para dar dirección y sentido a su existencia.

                                                                  * * *

   ¿Cómo es posible que si se considera necesario conocer y recordar lo sucedido en 1853, o en 1810, o en 1766, o aun lo acontecido entre los asirios y los caldeos, los persas o los egipcios hace tres o cuatro mil años, se diga que hay que olvidar, por ejemplo, lo que sucedió en el país hace veinte o cuatro o dos años? ¿Es así como se piensa dar un diagnóstico adecuado de nuestros males y procurar su solución? La enfermedad que padecemos ¿podrá ser detectada y superada sin una completísima ficha clínica que autobiografíe nuestro proceso histórico hasta este presente que también padecemos? ¿Qué extraña teoría es ésta? Olvidar, es decir, omitir, ignorar, desconocer, ocultar, esquivar, falsear, callar. Si esto fuera bueno habría que suprimir ya mismo todos los cursos de historia en todas las escuelas del país, urgentemente, porque recordando nuestros males, nuestras deficiencias, nuestras luchas, no ganaríamos nada.

   Marchar hacia el futuro -dicen algunos-. Pero ¿es posible marchar hacia lado alguno si ignoramos de dónde venimos (que es como decir quiénes somos)? Más aún, ¿se puede tener siquiera idea del futuro si no se conoce el pasado? ¿No es que hay futuro sólo porque hubo pasado? ¿Acaso el pasado no es lo que antes fue futuro, tras el fugaz e inextenso presente, que tanto preocupaba a San Agustín? 

   Olvidar sería, en primer lugar, negarse a conocer no sólo el pasado sino el presente y el futuro, sería un disparate epistemológico, un sin sentido. Pero sería también, y esto es aún más grave, una aberración moral, una inapelable injusticia; sería suprimir las fronteras entre el bien y el mal, entre el ser y el no ser; hundirse en el abismo de la irracionalidad y de la inmoralidad. 

   Pero no todos buscan la amnesia. Ese suele ser sólo un primer pretexto. Pronto el "olvido" se transforma en deformación del pasado. En negar lo que sucedió y en inventar cosas que jamás existieron. En estos casos, no hay olvido, sino malversación de la historia. Y así se la contaron a muchos jóvenes, lamentablemente.

   En tanto, los otros, los que buscan el "olvido", miran para todos lados menos para donde deben mirar. Emplean voces con sordina y se desplazan por túneles políticos, eludiendo dar la cara al sol y enfrentar el rostro al aire fresco. Estos son particularmente responsables, porque saben muy bien cómo sucedieron las cosas, fueron ellos mismos protagonistas de los años "olvidados", los beneficiarios de aquello de lo que hoy reniegan. Qué triste es el espectáculo que ofrecen. Qué blando es el gesto, que grisácea la figura, qué viscoso el medio de su actuación. Preclaros exponentes de la mayor bastardía moral, se suman a diario -sin querer queriéndolo, porque nunca quieren demasiado nada- al proceso totalitario, a la teurgia y a la liturgia de la humillación cotidiana. Se han hecho diestros en esquivar la verdad, hábiles en amontonar palabras que no dicen nada, destinadas sólo a formar generaciones de opas, tartajeantes y asinérgicas o, en todo caso, violentas y asesinas. Pero eso sí, en nombre de "la paz".

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    Los pueblos, como los individuos, crecen moral y materialmente cuando están firmenmente sostenidos en su pasado histórico, cuando aprovechan la rica experiencia propia y ajena. En el resurgimiento de Alemania se tuvo bien a la vista -lejos de olvidarse- la experiencia nazi. En el formidable desarrollo argentino posterior a Caseros se recordaba a diario la tiranía abatida. A nadie se le ocurrió decir que había que marchar hacia el futuro sin mirar al pasado, o hacer la apología del desorden en nombre de una inexistente paz. Esto hubiera sido un extraño galimatías para Alberdi, Sarmiento, Mitre, Avellaneda, Estrada o Esquiú. 

   Sólo el tiempo fecundiza la tierra. Sólo la tridimensionalidad de la memoria distingue al hombre de las bestias. Además, ¿cómo olvidar el pasado si el presente se le va pareciendo tanto? Los pueblos deberían imitar a Marcel Proust, cuando se lanzó a la búsqueda del tiempo perdido, que es como decir, la dignidad perdida, nuestra nostálgica y menesterosa condición humana.

JORGE LUIS GARCÍA VENTURINI

LA PRENSA, Buenos Aires, 21-9-1974

  

lunes, 4 de abril de 2022

LA HISTORIA OLVIDADA DEL INICIO DE LA GUERRA DE MALVINAS


 
En este 40° aniversario de la Guerra de Malvinas, poco o casi nada se ha recordado el verdadero origen del movimiento bélico que se desarrolló en Malvinas en 1982. Los hechos se remontan al día 19 de marzo, cuando un aparentemente banal incidente generó una escalada de hechos que estallaron el 2 de abril. Aquí un extracto de la crónica de la situación, condensada de la revista Gente, del día 1 de abril de 1982.

ISLAS GEORGIAS: OTRA VEZ LA SOBERANÍA EN CONFLICTO

 La historia abunda en ejemplos de hechos pequeños, casi sin trascendencia, que desencadenaron crisis sociales, guerras civiles, guerras mundiales. Hoy, martes 30 de marzo de 1982, las relaciones argentino-británicas y las negociaciones que nuestro país mantiene con Gran Bretaña por su legítimo derecho a recuperar las usurpadas Islas Malvinas y a ejercer con plenitud total su soberanía en el Atlántico Sur y en los archipiélagos que le pertenecen, atraviesan su hora más difícil.   

  Y todo empezó con un hecho pequeño. Casi sin trascendencia.

  El 18 de marzo a las nueve de la mañana, un buque de la marina mercante argentina, el "Bahía Buen Suceso", amarraba en el destartalado muelle de la isla San Pedro, una de las islas argentinas que conforman el archipiélago de las Georgias del Sur. Llevaba a bordo, además de su tripulación normal, a 42 trabajadores (obreros en su mayoría, técnicos los menos) de la empresa Georgias del Sur S. A. La misión de estos operarios: desmantelar una vieja factoría ballenera de la isla cuyos desechos la empresa Georgias del Sur pensaba vender luego como chatarra.

  Tres días después del desembarco del grupo de argentinos en una isla argentina, el Foreing (SIC) Office (el ministerio de relaciones exteriores del reino de Inglaterra) presenta una protesta ante el gobierno argentino por "violación de la soberanía británica" en las Georgias.

  En su nota de protesta el gobierno inglés dice que el grupo de argentinos que desembarcó en la isla San Pedro izó una bandera nacional argentina y cantó el Himno Nacional. De ahí en más y mientras la diplomacia argentina y la inglesa intentaban llegar a un acuerdo, Gran Bretaña envía un buque de guerra (el Endurance), mientras en las Malvinas es atacada la oficina de LADE, Líneas Aéreas del Estado, la Argentina responde con el envío del buque "Bahía Paraíso" y las corbetas misilísticas Drumond y Granville. Gran Bretaña insiste en sus reclamos y en el envío de un contingente de infantes de marina a las islas Malvinas ("una dotación de reemplazo, un cambio de guardia ordinario" se apresura a aclarar el Foreign Office) y nuestro país moviliza a gran parte de su flota de guerra. 

(...) Rex Hunt, gobernador británico de las usurpadas en 1883 (SIC, en realidad fue en 1833) islas Malvinas, habló para una emisora de Puerto Stanley. Sus palabras fueron recogidas por la agencia noticiosa DYN. Estas son algunas de sus declaraciones.

 -Naturalmente, la situación de ellos (se refería al grupo de argentinos que desembarcó en San Pedro) es ilegal. Ellos desembarcaron ilegalmente, sin obtener el debido permiso y, por lo tanto, son inmigrantes ilegales, tal como lo dijo el señor Luce en la Cámara de los Comunes.

 -¿Qué hay de la bandera argentina que fue enarbolada en las Georgias del Sur?

 -Como de costumbre, la noticia fue exagerada. Cuando la patrulla británica llegó, encontró la bandera izada. No hay dudas acerca de eso. Pero cuando la patrulla les pidió a los argentinos que la arriaran, lo hicieron en presencia de la patrulla, y se les permitió que la conservaran. Arriar su bandera fue la mayor concesión que nos hicieron. 

 -¿Y respecto al incidente en la oficina de LADE de Puerto Stanley? ¿Qué pasó?

 -Es deplorable que se haya exagerado tanto alrededor de ese asunto, incluso por parte de la prensa argentina, especialmente acerca del torpe incidente de ese sábado a la noche, cuando alguien puso la "Union Jack" en lugar de la bandera argentina y pintó algunas palabras con pasta dentífrica en las oficinas del vicecomodoro y las iniciales U. K. (United Kingdom, Reino Unido) en las ventanas del local. Ya he dicho que fue un incidente tonto. No le hace bien a nadie y no fue tomado como es debido por parte de la prensa argentina.

  Llamativa ligereza del señor Hunt en calificar el incidente que afectó a LADE en las Islas Malvinas. Mientras el funcionario británico hacía estas declaraciones, las naves de guerra de ambos países se ponían en movimiento, proa a la isla San Pedro. Por su parte, la empresa Georgias del Sur daba a conocer un mensaje enviado al embajador británico en Buenos Aires en el que especificaba claramente la tarea a llevar a cabo por el "Bahía Buen Suceso" y por el grupo de 42 argentinos que desembarcaron en la isla. Al mismo tiempo, la empresa daba a conocer la lista de los 39 operarios que quedaban en San Pedro. 

 (...) Mientras el canciller británico regresaba de Bruselas apresuradamente y en Buenos Aires se esperaba una respuesta inglesa, una tensa espera por otra parte, a las seis de la tarde del martes 30 se sabía que el portaaviones "25 de Mayo", nave insignia de la Armada Argentina, había zarpado de Puerto Belgrano rumbo al Sur. Lo mismo habrían hecho los destructores "Santísima Trinidad" y "Hércules", lo mismo que el rompehielos "Almirante Irízar". El Sur argentino, esa tierra y esos mares a los cuales la Argentina dio la espalda durante tantos años, vive hoy un momento crucial en la larga lucha por la soberanía que nuestro país debe ejercer con total derecho. Para ese pedazo de la Argentina parece haber llegado su hora más difícil. Tal vez, la decisiva.

 (...) El noticiero más importante de la televisión independiente inglesa ITN, "The news at ten", acaba de informar hace minutos (diez de la noche del martes en Londres) que de acuerdo a fuentes de la Royal Navy (la armada real) el jueves habría zarpado desde Gibraltar el submarino atómico "Superb". Esta nave de guerra no llevaría consigo armas atómicas, pero su objetivo sería el de combatir a otros submarinos o navíos de superficie. La ITN agregó que otro submarino (no especificó si era o no atómico) también estaría ya en camino rumbo a las islas Georgias en el Atlántico Sur. También estaría en camino a la zona un buque tanque de la armada real inglesa.

Jorge Palomar, Gabriela Cociffi, Cora Lasso, Susana Araújo.

Revista Gente 871, 1 de abril de 1982.

domingo, 1 de abril de 2018

LA MUERTE DEL MARXISMO

El filósofo argentino García Venturini responde a un polémico tema desatado en Europa:

Un grupo de izquierdistas franceses ha decretado la definitiva muerte de Carlos Marx. Dicen estos franceses que Marx ha muerto, que ya no existe porque el marxismo es una filosofía inútil, obsoleta y endemoniada. Estos franceses que acaban de lapidar a Marx se llaman a sí mismos Nuevos Filósofos. Tienen muy preocupados a los marxistas de Francia, a tal punto que Miterrand, el jefe del Partido Socialista de ese país, ha prometido rebatir sus argumentos. En tanto, ellos constituyen un fenómeno político muy significativo, que la prensa de todo el mundo destaca con numerosos y diversos artículos en el intento de analizarlo y explicarlo. El doctor Jorge L. García Venturini, pensador argentino, estudioso de la filosofía, ve a los Nuevos Filósofos como una respuesta al fracaso de cierta Nueva Izquierda y como un intento de llenar el creciente vacío filosófico dejado por las corrientes de pensamiento que en distintos momentos de la historia se han enfrentado al Espíritu de Occidente.


--Este hecho, la aparición de los llamados –quizá generosamente- Nuevos Filósofos, hay que verlo en la perspectiva de toda la nueva izquierda. Y yo diría más aún: dentro de todo el panorama filosófico actual.
-¿Por qué dice que se llaman Nuevos Filósofos “quizá generosamente”?
--Porque tengo entendido que la obra escrita de ese grupo se limita a la filosofía política, que tendrá toda la importancia que se quiera, pero es sólo un aspecto de la tarea filosófica.
-¿Cuál es la propuesta de esa filosofía política?
--Ellos parecen circunscribirse –-al menos hasta ahora-- a una crítica del marxismo.
-¿Es decir que se quedan en la crítica y que no construyen una filosofía propia o una nueva filosofía?
--Así es. No se advierten formulaciones positivas.
-¿Por qué dice usted que la aparición de los Nuevos Filósofos es un hecho que hay que verlo en la perspectiva de la Nueva Izquierda?
--La Nueva Izquierda ha sido un fenómeno muy peculiar que se destaca con perfiles propios dentro del amplio cuadro del marxismo. Por eso identificar la Nueva Izquierda con las corrientes marxistas institucionalizadas o con las diversas expresiones comunistas es, sin duda, un grave desenfoque. Ahora bien: la Nueva Izquierda ha sido (digo que ha sido porque creo que cerró su ciclo) un proceso efímero, fugaz, violento, casi irracional, que se ha devorado a sí mismo como no podía ser de otra manera. Este proceso nació en las aulas de algunas universidades americanas y, paradójicamente, en la Universidad Libre de Berlín, entre 1964 y 1965. Tuvo su expresión más violenta y significativa en las luchas estudiantiles de París en 1968. Entonces los mentores de esa Nueva Izquierda emplearon un lenguaje apocalíptico que ponía de manifiesto su afán de destrucción y, en definitiva, una actitud radicalmente nihilista frente a todos los valores e instituciones.
-Pero ellos mismos se decían marxistas.
--Claro. Hombres como Marcuse, Fanon, Trotignon, se autocalificaron de marxistas. Era como una especie de tarjeta de presentación que les aseguró una buena audiencia. Y, sin embargo, algunas de sus ideas implicaban la más absoluta descalificación de las propuestas marxistas. La síntesis de todos los ejemplos que podríamos dar para ilustrar sobre esa descalificación está en estas palabras de Trotignon: “La tarea filosófica de nuestra época debe ser la subversión absoluta. La civilización actual tiene que ser barrida. La filosofía de mañana debe ser terrorista”. Con estos criterios, esa Nueva Izquierda no podía sino devorarse a sí misma. Pués bien, yo considero que la Nueva Izquierda aquella ha pasado y que la aparición de estos Nuevos Filósofos es el signo más evidente de ello.
-La mayoría de los Nuevos Filósofos participaron de las luchas estudiantiles de 1968 en París. Sus ideas no eran marxistas pero ellos se decían marxistas mientras formaron parte de la Nueva Izquierda. Ahora repudian a Marx. ¿Hasta qué punto han cambiado?
--Aquella Nueva Izquierda, aun calificándose de marxista y aun sirviendo eficazmente a la expansión comunista, implicaba, dije, la más radical desautorización de las principales tesis marxistas. Entonces parece lógico que ante el agotamiento de esa Nueva Izquierda muchos de sus protagonistas se rebelen ahora contra el mismo Marx. En cuanto a la medida del cambio que esto significa, yo diría que, en el fondo, ellos son consecuentes consigo mismos. Es un fenómeno de desilusión y cambio de frente, que también se advierte en los Estados Unidos de América.
-¿Así es que los Nuevos Filósofos lo que han hecho es, simplemente, despojarse del rótulo de marxista que alguna vez utilizaron como tarjeta de visita, según sus palabras?
--No sólo eso. La perspectiva es más amplia. La crítica de estos Nuevos Filósofos va más allá de Marx, lo cual es muy interesante. Uno de ellos, André Glucksmann –quizá la figura más relevante del grupo--, lleva en su libro “Los maestros pensadores” un ataque demoledor contra pensadores como Fichte, Hegel y aún el mismo Nietzsche, imputándolas haber inspirado las políticas totalitarias del siglo XX. Le diré que, como crítica no es nada original, pero resulta interesante que la haga un ex marxista de 40 años.
-¿Cuál es la situación de los Nuevos Filósofos en el panorama de la filosofía actual?
--En ese sentido estamos en una situación, si cabe, inédita o al menos muy infrecuente. Hasta hace 20 años se podía señalar claramente una filosofía viva, que tenía vigencia: el existencialismo, la filosofía de la existencia. Agotada la vigencia del existencialismo pareció que el relevo lo tomaba el estructuralismo, pero en rigor no llegó a constituir una filosofía vigente ni, quizá, una filosofía. Yo no voy a extenderme en el análisis de las distintas corrientes de pensamiento, pero lo cierto es que en la década del 60 se produjo una suerte de vacío ideológico que todavía se prolonga. Quizá una fecha clave para recordar sea precisamente el año 1960, que marca la aparición de la “Crítica de la razón dialéctica” de Sartre. En esa obra, el pontífice del existencialismo francés abandona su propio terreno, ya infértil, y pasa a identificarse con el marxismo. Y lo califica como “la filosofía insuperable de nuestro tiempo”. Como dije, había una especie de vacío ideológico. Entonces, con el importante auspicio del mismo Sartre y con motivaciones más políticas que estrictamente filosóficas, aquella suerte de vacío se llenó, en cierta medida, con el marxismo. Mejor dicho, con distintas corrientes que se autocalificaban de marxistas, entre ellas la Nueva Izquierda que ya hemos mencionado. Además, ciertas posiciones de la Iglesia, tras el Concilio, pudieron, quizá, servir a esa equivocada causa.
-¿Por lo que se sabe hasta ahora, las críticas de los Nuevos Filósofos al marxismo no significan que ellos se hayan identificado con el pensamiento tradicional de Occidente. Aun así, ¿es posible que haya en esas críticas una intención moralista?
--De hecho, la política es inseparable de la moral. Más aún, para la mejor tradición de Occidente, a partir de Sócrates y Platón la política es una rama especial de la ética. Pero sucede que el marxismo en general y aquella Nueva Izquierda en particular, de la que provienen los Nuevos Filósofos, se presentan como lo que yo llamo amorales. Y digo lo que yo llamo amorales porque el término amoral admite varias acepciones. Personalmente, me gusta distinguir entre inmoralidad –-que es proclamar los valores vigentes y violarlos-- y amoralidad –que implica negar una determinada escala de valores y sustituirla por otra--. En la Argentina hemos tenido un claro ejemplo de lo primero con las dos experiencias peronistas. Como usted ve, estoy haciendo una distinción similar a la que puede hacerse entre incultura y contracultura.
-¿Cómo relaciona usted esos términos con la realidad?
--El marxismo en general no asume ni fomenta la incultura como lo hizo el peronismo. El marxismo, en cambio, levanta una cultura diferente, esto es una contracultura. Las expresiones de esa contracultura, verdaderamente lamentables, pueden apreciarse en cierta novelística, en cierto teatro, en cierta plástica, en cierto cine y aún en cierta moda contemporáneos. El hippismo puede servir como uno de los ejemplos de esta contracultura. Pero parecería que este ciclo también se agota y está en su etapa de clausura.
-Si en nuestro país hubo inmoralidad e incultura durante los períodos peronistas, en el último fue posible advertir síntomas claros de amoralidad y contracultura. ¿Eso quiere decir que la inmoralidad y la incultura son los caldos de cultivo específicos de la amoralidad y la contracultura?
--Por supuesto. Categóricamente sí. Por eso la inmoralidad y la incultura están lejos de servir de valla al avance marxista.
-Pero es evidente que el marxismo también puede prosperar en medios no precisamente incultos ni inmorales sino más bien incautos.
--Como lo he dicho y escrito otras veces, el marxismo en general se presenta no sólo como una determinada política o una determinada economía como algunos creen, sino como lo que corresponde llamar una cosmovisión. Es decir una visión totalizadora del hombre y de la vida, que pretende dar respuestas a todos los interrogantes. De ahí que el marxismo tenga atractivos para la juventud.  
-¿Y qué debe oponer el mundo libre a esos atractivos que usted señala?
--Al mundo libre sólo le queda levantar otra cosmovisión. Si no la tuviéramos, habría que inventarla. Pero la tenemos. Es de hondas raíces y de una proyección histórica ininterrumpida. Es la que nos legaron los profetas del antiguo Israel y los filósofos griegos. Es la que luego plasmó el cristianismo en una síntesis formidable, y que pensadores y hechos diversos fueron modelando en los últimos siglos. A esta cosmovisión la he llamado Espíritu de Occidente. Porque no es una geografía, ni siquiera un ámbito cultural (a esto responde más bien la denominación de occidental y cristiana dada por Toynbee). Yo prefiero decir espíritu porque es una fuerza, una inspiración histórica que puede encarnarse en distintas áreas y que también puede eclipsarse en zonas de Occidente, como de hecho se eclipsó dos veces en nuestro país, en una sola generación.
Esta es una cosmovisión de libertad frente a la otra, a la marxista, que es de esclavitud. Es abierta y dinámica, frente a la otra, que es cerrada y estática. Es espiritualista frente a la otra, que es materialista. Y es trascendente frente a la otra, que es inmanente.

Revista GENTE Y LA ACTUALIDAD – 13 de octubre de 1977.